La sabiduría de la naturaleza personalizada en las flores, hierbas, plantas o cortezas y en la captación de sus esencias, es la piedra angular del arte de la aromaterapia, de las propiedades curativas de los aceites.
Basta con echar la vista atrás para comprobar que la aromaterapia, a pesar de ser un término acuñado en el siglo XX,hunde sus raíces en épocas y civilizaciones ancestrales. Desde el Neolítico ya se tenían conocimientos rudimentarios de los usos y propiedades de las plantas. Conocimientos que lograron un significativo esplendor en Egipto, Grecia o Roma, para posteriormente sufrir un importante retroceso en la Edad Media,salvado por los importantes logros e investigaciones de los pueblos árabes. Más tarde, la medicina natural se vio eclipsada por los albores del siglo XXI, los aceites esenciales tienen el lugar y respeto que se merecen.
La aromaterapia, como el resto de tratamientos naturales, se fundamenta en un enfoque holístico. El ser humano es entendido como todo en el que interrelacionan cada una de las esferas que lo configuran. Al tratar una determinada afección, el especialista ha de tener en cuenta un gran número de elementos para llegar a la raíz del problema, y de esa forma, aplicar el tratamiento más adecuado. El ritmo de vida, la personalidad, el ámbito social y laboral, entre otros, son factores determinantes para lograr una efectiva curación.
Los aceites esenciales, son la porción más significativa de la planta, la hierba o la flor de la que proceden.Forman parte de su configuraciòn y se podría decir que son su personalidad. Integran todas las propiedades de las mismas, sin embargo de forma más sutil, a la vez que actúan con más fuerza en el organismo. Son volátiles, olorosos y poco grasos.
Como cada persona es un mundo, las esencias y los aromas que benefician a una, puede provocar malestar en otra. Por ello, la aromaterapia puede ser un apoyo a la medicina alopática, pero nunca una solución definitiva. Del mismo modo , antes de emprender un determinado tratamiento con aceites esenciales se debe acudir a un aromaterapeuta, quien mediante un análisis holístico recomendará el tratamiento más adecuado. Así recogerá toda la sabiduría de las esencias en beneficio de la persona.
¿Cuáles son los más utilizados en aromaterapia?
Aceite de aguacate
Aceite de almendra dulce
Aceite de avellana
Aceite de cacahuete
Aceite de coco
Aceite de germen de trigo
Aceite de girasol
Aceite de jojoba
Aceite de oliva
Aceite de maíz
Aceite de sésamo
Aceite de soja
Usos terapéuticos de los aceites esenciales
La aromaterapia hace uso de los olores para producir un determinado efecto en el ser humano. Los nervios olfativos están conectados con la parte del cerebro que afecta a las emociones, la memoria y la intuición. En esto se fundamenta la aromaterapia para trabajar en los aspectos mentales y emocionales de la curación. Asimismo, el contacto físico es muy importante en los procesos de curación. Por tanto, la aromaterapia no se basa únicamente en la inhalación de esencias. Su campo de acción bastante amplio y diversificado.
Los métodos de administración de aceites esenciales se desglosan en :
Inhalación
Vaporización
Baños Aromáticos
Masaje terapéutico
Aplicación de compresas.


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